Laporta resucitó al Barcelona

Tras cumplir un año en el cargo, la nueva junta ha conseguido cambiar los ánimos de la afición y dotar de futuro al club
El Barça ya no es lo que era, pero ha conseguido acercarse a lo que fue. Hoy se cumple un año de la vuelta de Joan Laporta como presidente al Fútbol Club Barcelona. 365 días en los que ha pasado de todo y se ha visto obligado a tener que tomar decisiones arriesgadas para el devenir del club. Desde la marcha de Messi y la entrada a la Superliga hasta la llegada de Xavi; pasando por el rechazo al acuerdo con CVC o la auditoría a la gestión de Bartomeu. La situación que heredó Joan Laporta era trágica, pero sus actos han resucitado al barcelonismo. Gracias a los aciertos en los fichajes de invierno, la apuesta por la Masia y la actitud proactiva y optimista desde todos los sectores del club, la afición culé ha vuelto a ilusionarse y el futuro ya no es de color negro, sino azulgrana.
Para ganar las elecciones sobre Víctor Font y Toni Freixa, Joan Laporta utilizó el eslogan ‘Queremos al Barça’ y ‘Ganas de volver a veros’. Y tras su primer año en el cargo, los ha cumplido. Laporta y su junta siempre han priorizado los intereses del club a los estrictamente individuales. Pese a que podría parecer un acto suicida en lo deportivo, la no renovación de Messi ha servido como pasa páginas. Nuevas figuras como Pedri, Gavi, Araújo o Ansu Fati han recogido su testigo, guiados por aquellas ‘viejas glorias’ azulgranas que tantos éxitos dieron en el pasado. Con mucha polémica, llegó Dani Alves. Tras muchos altibajos, por fin llegó Xavi Hernández al banquillo. Pero la llegada de Laporta al palco es la más importante, puesto que sin él, probablemente nada hubiese pasado.
De la mano de Laporta llegaron otros grandes gestores como Reverter (ya fuera del club), Mateu Alemany o Jordi Cruyff. El club siempre ha tendido a ser presidencialista y con Laporta esto no va a cambiar. Sin embargo, todas estas figuras han tenido el peso necesario y la división de competencias parece que vuelve a ser algo real. Algo que con Bartomeu había desaparecido. Cada uno de ellos es especialista en su ámbito y es innegable su buen hacer tanto en lo económico como en lo deportivo.
Por si fuera poco, Laporta se ha enfrentado al entorno. Era lo que más deseaba la afición tras muchos años de hartazgo, y lo ha hecho con maestría. A la nueva junta no le ha temblado el pulso a la hora de desvelar las acciones fraudulentas de la anterior directiva. La gestión del entorno azulgrana siempre ha sido complicada, pero en estos últimos años se han permitido cosas inaceptables. La afición necesitaba una respuesta contundente y la ha tenido. En definitiva, el primer año de la segunda etapa de Laporta como presidente ha sido una bendición para el Barça. Porque tal y como prometió en la pancarta desplegada en Madrid, el club necesitaba volver a verse. Mirarse al espejo, retornar al pasado y rectificar. O lo que es lo mismo, dar un paso hacia atrás para poder avanzar dos; tal y como está haciendo Joan Laporta.



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