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El banquillo del Barça sale al rescate

Foto del escritor: Max Sopena Rey
Max Sopena Rey
6 mar 2022
3 min de lectura

Actualizado: 17 may 2022

Ferrán Torres y Memphis Depay remontaron el partido en el Martínez Valero

El banquillo azulgrana es otro respecto al de hace 4 meses, tanto por entrenador como por los jugadores. Xavi reservó a Ferrán, Memphis y Adama para la segunda mitad y, tras muchos intentos, ellos se encargaron de resolver el partido. El gol al filo del descanso del Elche no intimidó a los culés y tras un gol de Ferrán y otro de Memphis de penalti por mano pitado por el VAR, remontaron el partido y demostraron que el Barça ha entrado en una nueva etapa.

Xavi es consciente de las posibilidades que le brinda su plantilla. Las rotaciones ya son uno más y es tan difícil acertar que 11 jugadores partirán de inicio como apostar por los que lo acabarán. Por primera vez desde su llegada en el mercado de invierno, Ferrán Torres empezó el partido desde el banquillo. Sentado a su lado esperaba su turno Adama Traore, mientras que, por contra, Dembélé tenía una nueva oportunidad de redimirse ante el aficionado culé.

El partido era trascendental para ambos equipos, puesto que sabían que sus rivales directos se habían dejado puntos. Los 22 jugadores tenían claro lo que su entrenador esperaba de ellos. También lo sabían los más de 30.000 aficionados que acudieron al Martínez Valero a animar a su equipo sin cesar.

El primer tiempo del Barça fue un constante quiero y no puedo. Pedri dominó y marcó el ritmo del centro del campo, pero con menos brillantez de la que nos tiene acostumbrados en los últimos partidos. Dembélé se encargó de aportar verticalidad y electricidad al ataque en su batalla constante con Johan Mojica. El duelo entre ambos velocistas por banda lució mucho, pero no fue efectivo para ninguno de los equipos.

La ocasión más clara del Barça llegó por el centro, tras un pase de Pedri y una descarga perfecta de Aubameyang sobre Dembélé, que a pocos metros de Edgar Badía intentó la vaselina. El portero catalán, que cuajó un partido excelente, leyó perfectamente las intenciones del francés y realizó la primera de muchas paradas de mérito. El rechace le llegó a un Frenkie De Jong que aún debe estar preguntándose cómo su disparo no traspasó la línea de gol. Pocos minutos después, los mismos protagonistas se encontraban en un uno para uno en el área. El neerlandés encontró el pasillo interior vacío, pero el portero del Elche demostró una vez más sus reflejos y envió el balón a córner.

Prácticamente al filo del descanso, un mal despeje de Pedri fue recogido por Fidel, que cruzó su disparo al segundo palo para que Marc André Ter Stegen no pudiera llegar y anotar el primero del partido. En esta ocasión el portero alemán no falló, pero el Ter Stegen de antaño podría haber hecho más. El Elche se adelantaba en el marcador en su segunda ocasión en todo el partido y se marchaba al descanso dando un golpe moral sobre los de Xavi.

Tras el descanso, el técnico egarense tuvo claro que el equipo necesitaba más dinamita arriba e incorporó a Ferrán por Gavi. El joven talento de Los Palacios tuvo una de las peores actuaciones desde su debut, desubicado y sin encontrar un rumbo fijo para atacar como cuarto centrocampista. Sin embargo, el impacto de Ferrán en el partido fue inmediato. Partiendo desde el extremo pudo llegar a línea de fondo y encontrar remate con facilidad. Sus primeros dos tiros fueron errados, pero a la tercera la envió dentro. Tras una jugada individual de Dembélé y un toque de Jordi Alba, Ferrán se encontró el balón muerto en el área pequeña y marcó el empate. No lo celebró con efusividad, ni con rabia. Ferrán recogió el balón para llevarlo al centro del campo e ir a por la victoria; no sin antes mirar hacia el banquillo y ver como su entrenador le mostraba su confianza con los brazos en alto.

Ter Stegen se redimió dos minutos después con una muy buena parada a bocajarro. Una de esas que equivalen a un gol. Xavi sacó a la mejor artillería del banquillo, dando entrada a Memphis, Adama y Nico. Unas manos de Barragán en el área, no vistas por Hernández Hernández, pero si por el VAR, se convirtieron en penalti. Memphis asumió la responsabilidad y lanzó el balón a la escuadra. A partir de entonces, el Barça demostró que tras tantos meses de miedos, ya sabe sufrir. Por fin, el grupo de jóvenes se ha convertido en adulto y, los que ya lo eran, les acompañan y les guían en los momentos más complicados. El Barça se va del Martínez Valero con victoria, una remontada que deja un 1-2 en el marcador y les permite seguir soñando.

 
 
 

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©2021 por Max Sopena Rey.

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